Formación a Medida
No todas las personas aprenden inglés por la misma razón. Tampoco todas las empresas tienen las mismas necesidades. Por eso, en English Conversational Skills diseñamos programas de formación adaptados a cada situación, en lugar de obligar a todos los alumnos a seguir el mismo camino.
La formación empieza escuchando
Antes de proponer un curso queremos entender cuál es el objetivo. Puede tratarse de mejorar la comunicación con clientes internacionales, preparar a un equipo para trabajar con mayor seguridad en inglés, reforzar la confianza al hablar en reuniones o desarrollar las destrezas necesarias para un sector concreto.
Cada proyecto comienza de la misma manera: escuchando. Analizamos el nivel de los participantes, sus horarios, sus necesidades reales y las situaciones en las que van a utilizar el idioma. A partir de ahí, diseñamos una formación que tenga sentido para ese grupo y para su entorno profesional.
El mejor entorno para aprender
En ocasiones nos preguntan si podemos desplazarnos a una empresa, una bodega, unas oficinas o un centro de trabajo para impartir las clases allí mismo. Aunque a primera vista puede parecer la opción más cómoda, nuestra experiencia nos ha demostrado que no suele ser la mejor para los alumnos.
Cuando la formación se desarrolla en el propio lugar de trabajo, es muy fácil que aparezcan interrupciones: una llamada telefónica, una reunión inesperada, una consulta de un compañero, una entrega que llega o simplemente la sensación de que el trabajo sigue esperando al otro lado de la puerta. El alumno está presente, pero una parte de su atención continúa puesta en todo lo que ocurre a su alrededor.
Aprender un idioma exige concentración, participación y la libertad de desconectar durante un tiempo de las obligaciones laborales. Por eso recomendamos que la formación se realice en nuestras instalaciones de Fuenmayor, en un entorno pensado exclusivamente para aprender.
Aulas preparadas para aprovechar cada sesión
En la academia disponemos de aulas equipadas con pizarras digitales, tecnología interactiva, recursos audiovisuales, materiales didácticos y todas las herramientas necesarias para trabajar de forma dinámica y participativa. Podemos revisar tareas, escuchar audios, practicar situaciones reales, utilizar contenidos adaptados y aprovechar cada minuto de la clase.
En un aula improvisada dentro de una fábrica o una oficina, muchas de esas posibilidades desaparecen. La formación termina reduciéndose con frecuencia a una mesa, unas sillas y una explicación, cuando podría ser mucho más completa, activa y eficaz.
Una pequeña organización, una gran diferencia
A lo largo de los años hemos trabajado con empresas que han organizado las clases antes del comienzo de la jornada laboral. Algunos grupos han llegado a la academia a primera hora de la mañana, han realizado su sesión de inglés y después han continuado directamente hacia su lugar de trabajo.
Ese pequeño esfuerzo de organización produce una diferencia enorme. Durante la clase no hay llamadas, consultas, entregas ni interrupciones. Toda la atención está centrada en el inglés y la hora se aprovecha de verdad.
Contenido realmente útil
No creemos en los cursos genéricos llenos de ejemplos que nunca volverán a utilizarse. Siempre que es posible incorporamos el vocabulario, las situaciones, los documentos y las necesidades propias de cada empresa o sector.
Podemos trabajar reuniones, llamadas telefónicas, correos electrónicos, presentaciones, atención al cliente, visitas comerciales, viajes profesionales o cualquier otra situación relacionada con la actividad habitual del grupo. El objetivo es que lo aprendido pueda aplicarse de forma inmediata y que los participantes ganen seguridad en situaciones reales.
Grupos pequeños, mejores resultados
Cuando la formación es personalizada, cada alumno participa más, recibe una atención mucho más cercana y avanza con mayor seguridad. Por eso preferimos trabajar con grupos reducidos, donde todos tengan la oportunidad de hablar, preguntar, practicar y recibir correcciones de forma constante.
No se trata simplemente de impartir una clase a varios trabajadores al mismo tiempo. Se trata de crear un grupo equilibrado, con objetivos compartidos y un nivel que permita que todos aprovechen realmente la formación.
Una solución, no un curso estándar
Cada empresa es diferente. Cada equipo también. Nuestra función no consiste en vender un curso ya preparado, sino en diseñar una formación que responda a las necesidades reales de quienes van a utilizar el inglés en su trabajo.
En English Conversational Skills entendemos la formación a medida como un proyecto compartido. Escuchamos primero, diseñamos después y recomendamos siempre el entorno que permita aprender mejor. Porque una hora plenamente concentrada en el inglés vale mucho más que una hora llena de interrupciones en el lugar de trabajo.
